Para que este cochinillo de nuestra corte con D. Marca de Garantía “Cochinillo asado de Segovia” haya llegado a su casa, hemos interrumpido su cochura con nuestra técnica “a punto menos”. Por esta razón, necesitará una breve atención antes de que llegue a su mesa. Mientras, manténgale en el frigorífico.
Cuando llegue el momento de prepararlo para servir en la mesa, precaliente el horno a unos 180-200º. Mientras el horno coge la temperatura indicada, saque el cochinillo del frigorífico, reservando el jugo y el preparado de “mantecaoliva”. Una vez que el horno está listo, introduzca el cochinillo tal cual le ha recibido durante 20 ó 30 minutos, observando durante este tiempo que se va dorando uniformemente.
Después abra el horno y dé una mano del preparado de “mantecaoliva” por todo el lomo al cochinillo y métalo de nuevo en el horno unos diez minutos más, manteniendo su temperatura a 200 grados. Mientras, caliente aparte el jugo que tenía reservado. Pasado el tiempo indicado, observe otra vez el cochinillo y si la piel está dorada y crujiente, seguro que tendrá su justo punto de cochura.
Por último, caliente el jugo y rectifique de sal si fuera necesario. Este, es el propio jugo natural del cochinillo desgrasado y tiene que acompañarle siempre en la mesa. Póngalo muy caliente en un puchero de barro o salsera de porcelana para que todos los comensales se sirvan a su gusto.
Presente el cochinillo en la mesa entero y para trocearle utilice un plato, así demostrará a sus invitados que el cochinillo está en su punto justo.
¡¡Qué aproveche!!
José María Ruiz Benito
NOTA: Las temperaturas y las indicaciones de tiempo son aproximadas y pueden variar en función de la capacidad de cada horno. |